Perros
cuento colectivo
(La
historia comienza aquí)
Somos amigos, es obvio. Vestimos de negro los martes. Las gafas Gucci, de 92 pesos Argentinos, son un recuerdo del atraco en Mallorca, indudablemente son malos. Y que no sea pretencioso decirlo, me gusta decirlo. Somos malos, es obvio. Vestimos de negro el resto de la semana, exceptuando los domingos; ese día viajamos a La Habana y ejecutamos alguna empresa, porque el asesino a sueldo no es sólo eso, también es un empresario que intenta salir adelante. ¿alguien se interesa? no muchos, pero el poco trabajo que tomamos lo tomamos en serio, MUY en serio. Mi nombre es Blake, mis compañeros son Tarantino y el Sr. Naranaja (que no dice su nombre); en el bajo mundo nos dicen los perros y esta es nuestra historia: 1
Conocí a Tarantino un día gris, un sábado. Podría ser romántica la historia, pero nos unió algo más fuerte que el deseo: la lana, el dinero, los morlacos, la milonga. Una noche de póker, en el Bar San Quentin, alguién me madrugó con dos botellazos en la sien. Desde luego no recuerdo el resto, pero sé que Tarantino me salvó de una muerte segura, confío en él desde entonces. El Sr. Naranja llegó más tarde, dos años después exactamente. Igual era sábado y nos encontrábamos en 2
el bar mencionado anteriormente, cuando alguien lo madrugó con dos botellazos en la sien. Él no recordaba el resto, desde luego, pero yo lo había salvado de una muerte segura, el confió en m’ desde entonces; ya éramos tres; no muchos en realidad, pero lo suficiente como para hacer lo que hacíamos; que no era poco... 3
Ellos dos y los más amigos del ambiente me suelen llamar Willy, por William Blake. Lo importante es que en los últimos ocho meses no para de vivir tranquilo, inmundamente tranquilo. A cuentagotas siquiera, se podrá decir sin angustia, el peso de la situación cae en mí. No me molesta eso, lo que me barrena la mente es este estado de aburrimiento. Asesinar a alguien desconocido es como tirarse una ramera. Se pierde toda emoción, más allá de la mueca gélida del bang bang. Desde hace ocho meses ese desierto monótono cambió. Fue Lorena, así se llama la esposa de nuestra última víctima quien me invistió un jueves recién llegado a Ezeiza. Los ojos miel fijos en mis ojos oscuros pegaron su balazo zigzagueante. Fue un big bang para mi cerebro. No escuché sus insultos. No fue caricia ni golpe el cachetazo que me profirió. Sólo atiné a tragar saliva y de ahí en más comprobé que ni mi traje negro, ni mis gafas Gucci podían evitar haber sido robado en menos de lo que dura un instante. Es cursi, yo no hablo así, es de culebrones pensarlo de ésta manera. Pero no me sale otra. Por eso le dije esa misma noche por teléfono a Tarantino: Una turra guapa de ojos miel me robo definitivamente el cerebro. Desde entonces solo soy su esclavo, me resulta adolescente decir esto, pero es verdad, ya ni matar me excita. Sólo deseo hacerle el amor sin tocarla, en esta primavera maldita. 4
Pero mi amigo, tan mi amigo, puso sus ojos sobre la piel deseada. El muy aprovechado de Tarantino buscó un encuentro a solas con Lorena, a mis espaldas. Clavó más de la mitad de la daga de la traición detrás mío...comenzó a desangrarse el corazón. Todo iba bien, nunca había fallado: la chica en su lugar, mi amigo de mi lado. El panorama ya era otro: el negocio decayó, los Gucci negros eran casi historia, como una noche más de copas con Tarantino y el Sr. Naranja, como una velada a medias tintas con Lorena. El desasosiego causado por todo aquello, me revolvía el estómago, causaba la conocida acidez, el asco pulsante. Tarantino no estaría por mucho tiempo ante mi vista. Había despertado la ira en mis tripas, esa maldad que nos daba el valor de matar...por fin mataría con el deleite del más descarado, sería capaz de llevarlo a la más intensa de las torturas, quizá cortarle la delgada piel con navajilla, bañarlo en aceite y prenderle fuego, hacerle sentir la pasión del frío de una nevera...la emoción volvía y era capaz de reconocerla como a una vieja amante. Me hacía temblar, era la vida que volvía con mueca de muerte. 5
Y decidido estaba la muerte de Tarantino. Hace tiempo que no hago me pero es fácil recordar la fijación con la cual se prepara un asesinato. Antonio Banderas y Stallone ignoraban, desde luego, el verdadero oficio de la muerte. ¡Vamos! la CIA tiene un departamento dedicado exclusivamente a prepararnos: máquinas asesinas al estilo Van Damme, con armas de fuego al estilo James Bond y una mirada dura, como Harry el Sucio, aunque me inclino más por Boogie el Aceitoso, por razones obvias. Esto será bueno, he decidido retirarme. Yo jamás traiciono, pero he sido traicionado. Sólo queda preparar el asesinato, seleccionar el arma adecuada y preparar a la víctima. No soy un torturador, será de lejos, à la Snipper... siempre disfruto la mirada de la víctima, es la intuición supongo, pero todos alcanzan a ver el reflejo del telescopio segundo antes de ser atrevesados en la sien. El Sr. Naranja también lo detesta, pero no confío en él, siento que me delatará. Quizá lo mate, así me quedo con todo y me retiro a la Riviera Francesa. 6
Los buenos ratos que pasamos juntos, empezaban a importar cada vez menos. Casi, había llegado a olvidar por completo, la tarde en que me recogió medio desangrado por un gato sarnoso y me llevó a su casa para cuarame las heridas. Después de todo, eso lo hace cualquiera. Si trajo un buen médico que me dejó a penas una leve cicatriz en la sien izquierda y unos rasguños que con el tiempo desparecieron en la mejilla derecha, no es algo para estarle alguien eternamente agradecido. El muy malnacido e hijodeputa, se había llevado a la cama a la tal Lorena, sin el más mínimo remordimiento. Ni siquiera comprendió mi cara de mala leche cuando me lo contaba y me miró diciendo:- No es más que otra fulana, Blaky, ahora, depués de unas leccioncitas, está mucho más suave, deberías agradecérmelo... Pedazo de cabrón...Mira que no respetar nada. Después de todo, ¿qué carajo le hubiera costado tirarse a cualquier otra?. Y mientras deambulo por la calle, pensando en si una electrocución en la bañera, o un tajo simple y directo seccionándole el cuello, me veo parado ante la casa de Lorena. Dudo unos instantes, pero al final... llamo al timbre. 7
De repente sentí la respiración entrecortada. Pensé en qué haría si los ojos color miel de Lorena clavaban su mirada en mis ojos. Sé lo potente que resulta eso para mi cerebro. Traté de pensar en la verdadera razón por la cual yo estaba en ese preciso lugar, en la casa de Lorena, y luego de tomar aire, decidí esperar que alguien abriera la puerta. Sólo cinco segundos pasaron hasta que, por fin, una mujer preguntó desde el interior de la casa: - Qué es lo que buscas? 8
La mano,el puñal, la pasion,.el dedo en el timbre,impotencia y furia. Ruido de pasos,aliento contenido.La voz de Lorena,nitida tras la puerta diciendole a alguien,"no te muevas papucho ya vuelvo". Acero alemán templado, filoso,tendría que ser rápido, un sólo tajo a la yugular {lo habían hecho tantas veces}. Matar dos pájaros {dos cuervos inmundos} de un sólo tiro, presición y sorpresa, llevaba la 48 recortada por si hacía falta. Tarantino era veloz, pero ni el mismo"Billy the kid" le hubiese ganado ese día. La puerta se abrió y se encontró con dos ojos diabólicamente angelicales, sus labios temblaron al pronunciar mi nombre, pero no la escuché, pues mi mente, pareció explotar en mil fragmentos al observar la campera del señor durazno colgada sobre el viejo perchero victoriano. 9
-¿Qué es lo que buscas Drake?, preguntó nuevamente. 10
Me parece escuchar que me llama Drake y no Blake, ya ni mi nombre se acuerda maldigo para mis adentros, 11
el rencor empieza a subirme desde los pies hasta llegar a la cabeza, mi vista se enrojece y el odio se apodera de mí. Tomo mi 48 recortada como el cirujano toma el bisturí, apunto y disparo. El primero en caer es el pequeño perro caniche de mi, hasta entonces, amada mujer. Ella se desespera y me lanza un florero con unas rosas rococó que tenía sobre el aparador. Con un felino movimiento hacia la izquierda lo esquivo (lo aprendí en un curso de detectives de la revista Isidorito), y disparo seis veces sobre su delicado corazón 12
Blake o Drake, me importa un bledo que no sepa mi nombre, ante la catársis de un hecho, resulta irrelevante mi nombre, de media vuelta rodo al césped y trepo, fugitivo, entre las enredaderas para vadear el cerco y colarme por la puerta lateral del living, guardo la 48 y saco el Smith & Wesson recortado con silenciador, invento de Tarantino: el bastardo muere por su propia mano. Pero Dios, ¿no era la campera del Sr. Naranja? No, era del Sr. Durazno, el código de Tarantino los primeros años. Entro cuidadoso, esperando un ráfaga de balas; algo se mueve, con temor bajo el la mesa del comedor: el cobarde sabe lo que le espera. Camino despacio, de puntas-- algo no está bien. Tres tiros bajo la mesa y algo se mueve aun allí abajo, ¿qué sucede? Tiro la mesa con las botas y me encuentro con Peluso, el perro de Lorena. Diablos, la campera la debió haber olvidado la última vez que se la --- el hijoepú. Me llevo al cachorro entonce, ahora que mate a Tarantino necesitaré a otro compañero de farra. 13
¿Quién me iba a decir a mi que la hija de puta, no tenía esas tetas imponentes sino que todo era fruto del artificio de un chaleco antibalas relleno de impresionantes placas de metal? La muy zorra, no tardó apenas unos segundos en levantarse, mientras yo, envalentonado, dejándola tendida boca abajo, me adentraba hacia el salón, en busca de mi querido Tarantino. No sentí nada. Probablemente utilizó una escultura horrenda que tenía sobre el aparador, y que había llamado mi atención nada más abrir la puerta por su contundente aspecto. Ahora estoy desnudo, (este cerdo ni siquiera me ha dejado los calzoncillos, y llevo puestos sólo los calcetines y los zapatos. Mierda, otra vez llevo un calcetín marrón y otro azul) atado con varias correas a una silla, mientras ellos dos, presos de lo que parece un estado de euforia fuera de control, me miran y amenazan, con... 14
-Jajaja, Rie Tarantino. Tú sin darte cuenta de que llevas balas de fogueo, Blaky. Por mucho que disparemos a la vez, no hay forma de que hagas algo a derechas. " hijoputa... pienso- un día de estos te cojo y no lo cuentas" Al menos, veo cómo Lorena se dedica a mirar mi entrepierna. Tarantino, molesto, me tira un trapo para taparme. Será cabrón...seguro que la tiene pequeña 15
Ni una perra en celo, ni el perro mas calentón hubieran sido capaz de realizar semejante cópula como la que me brindaron. Me sentí un pendejo mirando una película porno en el cine del barrio. Recordé las rateadas al Nacional para ver las películas de la Coca Sarli. Todo lo hicieron despacio, como pensando con qué pose y juego sexual me provocarían más. Finalmente todo terminó en una culeada, por cierto bien grande que lo tenía la perra.--Lamento que nos descubrieras -- me dijo Tarantino mientras Lorena se pasaba el semen que le chorreaba del culo por los senos. -- Y también lamento que mueras atado en esa silla. Por lo menos te demostré cómo se coje a una mina. No puedo explicarte más nada compañero --dijo poniéndose los pantalones. No usaba calzones. Le hizo señas a Lorena para que fuera al garage. Escuché el arranque del auto, una acelerada, y luego nada. Sentí mucho calor, y empecé a oler a pollo chamuscado. La casa se incendiaba y yo estaba adentro sin poder moverme y en pelotas. Vi una sombra por el rabillo del ojo --estoy salvado pensé-- era Naranja que venía a salvarme de una muerte segura --después de todo favor con favor se paga. Corto las correas con el facón que siempre llevaba en la cintura y que simpre me pregunté para qué mierda servía. No recuerdo más nada, ya no podía respirar. Cuando desperté estaba cubierto con una sábana a bordo de la ferrari roja de Naranja. Miré el velocímetro, marcaba 250 km/h. --Por qué estara tan apurado, pensé -- ¿Por qué quiso matarme, dime la verdad Naranja, por que?-- 16
"Esa es una larga historia, viejo; Tarantino está completamente pirado, el odio y la envidia hacia vos le fueron carcomiendo la mente. Deseaba a Lorena que era tuya, no soportaba que el "Padrino" te tuviera predilección etc,etc,etc , hoy explotó y quiso quemarte vivo, por suerte te andaba buscando, vi tu auto en la puerta las llamas y entré" ¿Por qué tanta prisa?, ya me salvé de una, no quiero morir estrellado. EL capo te llamó,tenemos una "changuita".¿Te acordás del grandote boludo, ese de las computadoras?, bueno, se largó el cagón de mierda. El negro Urbina lo siguió durante 3.800km, está en Nadí,un chingado pueblo del sur de Chile, recién por el celular el negro me dijo que está en el bar del pueblo tomándose un tinto. ¿Tenés el número?, es m‡s divertido si la presa sabe que vamos por ella. Cerró los ojos y dejó que el viento acariciara su rostro. Pensó qué bueno era volver a trabajar, ese tal Santiago le serviría para calmar su stress..... 17
--La gran puta, Naranja, no me digas que vamos en auto hasta el sur de chiley sin una hembra para cogerte en el camino. --No Blake, tomaremos la avioneta en Santa Rosa para que no puedan rastrearnos, al menos eso es lo que dijo el jefe. Y también dijo que en este trabajo no hay minas. Acéptalo Blake, el tema este es complicado tenemos que conseguir el chip antes que llegue a manos de los Sultanes. Me quedé callado un buen rato. No me gustaba nada volver a enfrentarme a los sultanes. Le tenía mucho aparecio al negro Urbina y los sultanes se la tenían jurada. Finalmente pregunté: --Decime Naranja, ¿el negro sabe que los sultanes están atrás del chip? --No macho, eso es lo peor. Sé lo que estás pensando y yo también tengo miedo. Te necesito descansado. ¿Porqué no duermes un rato? cuando lleguemos a Santa Rosa vas a tener que pilotear y despues sólo Dios sabe que nos depará el destino en ese pueblo de Chile. Tranquilo --me dije a mí mismo-- después de todo siempre nos salió todo bien. Cerré los ojos y dormité. Estaba oscureciendo cuando llegamos a Santa Rosa. Nos quedaban veinte minutos hasta llegar a la pista clandestina. La avioneta ya estaba preparada en la cabecera. Huyck un viejo alemán al servicio de la organización siempre tenía todo listo en el momento debido. Montamos la avioneta, carreteamos, llegue a velocidad v1 y despegamos. Nunca me gustó demasiado atravesar los Andes y menos de noche. --Espero que no nos clavemos uno de esos picos en el culo. --Déjate de joder Blake que todavía soy virgen --acotó Naranja cagándose de risa. 18
Aterrizamos en Nadí a las 2.30 de la mañana. Naranja dormía plácidamente. Qué cabrón tan feo, me dije. Y lo desperté de un sape en frente. — Arriba, Naranja. Hacía frío. Sacamos las Parkas que, por presumir, les platico que son Gucci, italianas. Don prigione nos trata bien, aunque sólo sea cuando tenemos trabajo pendiente. — ¿Cómo lo hayamos, Naranja? — Santiago no es muy brillante, y aquí sólo hay tres hoteles y su amigo. Al menos eso fue lo que dijo el otro amigo de Santiago. — ¿el muerto? — Ése. — Debemos tener cuidado con Santiago, Blake. El chico es paranóico y está armado, esos hijos de puta siempre causan problemasy --- — Calmate, mira pasamos al bar de la esquina. Tony, el de la cantina, somos amigos ¿sabes? el nos ayuda. — Vale. Pero de vos de cuenta ¿eh? Entramos. Siempre que entro a estos lugares lo hago con la mano en la bolsa, la .22 de bolsilo. No sabemos qué pueda suceder ¿capice? Naranja intercambia verbos con una mujer en la esquina y le pido a Tony una copa: un martini seco, Tony, batido, no mezclado. 19
Mientras gastabamos el tiempo en ese bar de mierda, entrada la madrugada Urbina nos llamó. El asno estaba en un hotel a tres calles de acá,se levantó un yeguon en otro bar y ahora debe estar machacándola. Ni siquiera se había inmutado el desgraciado, ya hacía un día que lo había llamado por teléfono y el infeliz seguía en ese pueblo como si nada. Sería más fácil de lo que esperaba. Espero que lleve el chip con él, le dijo a Naranja, mientras prendía el décimo parisien de la noche. Sólo una cosa inquietaba a Blake, la idea de que los sultanes ya hubiesen ubicado a Santiago también, entonces sí, esta patética expedición al sur se pondría interesante. 20
Las estrechas calles del pueblo nos guiarían hasta el hotel donde paraba el Negro. Había comenzado a nevar y el frío nos paspaba hasta las bolas. Era un pequeño hotel de dos habitaciones. El conserje, un hombre diminuto, nos recibió de muy mala gana. --Ese hombre no esta registrado aquí, a no ser que sea el que aloje en el ático --dijo mientras miraba el libro de ingresos --es un hombre muy extraño, les aconsejo que no suban, hubo muchos ruidos allí esta noche y la verdad recibe visitas muy raras. Digan que me conviene tenerlo porque no pago impuestos por los que se hospedan en el ático, bla bla bla bla.... La escalera era muy angosta y algunos peldaños se los habían comido las polillas. Creo que Naranja quebró unos cuantos con sus enormes pies, pues calza 45 y a mí comenzó a faltarme el aire, pues soy claustrofóbico. Eso era peor que subir el faro de San Antonio, pero mucho peor fue cuando tuvimos que forzar la puerta del ático ya que el negro no contestaba. Pobre negro, infeliz, estaba retorcido en un charco de sangre. --Ya fue Blake, esta muerto-- confirmó Naranja tocandole la yugular. Las ventanas estaban abiertas y al asomarnos los vimos. Eran los sultanes que iban esquiando ladera abajo. Lo más seguro que se llevaban el chip. --Vamos Naranja, apúrate, consigamos algo para desplazarnos en el nieve y alcanzarlos. El hombrecito diminuto, o sea el conserje nos facilitó su trineo y ocho perros no sin antes pagarle los 4.000 dólares que pedía por la locomoción y por supuesto por dejar el ático limpio de mancha y cuerpo. --Hijo de perra, voy a denunciarlo por evadir impuestos --exclamo Naranja mientras se acomodaba para conducir semejante carruaje. El conserje nos dijo que los perros seguirían las huellas de los malechores además, según él, tampoco necesitabamos linternas pues los perros tenían una excelente visión en la oscuridad. 21
Y era verdad, esos perros parecian verdaderos jinetes del apocalipsis. En pocos minutos logramos acercarnos lo suficiente como para distinguir a los sultanes: era cinco y esquiaban en un sendero a unos cincuenta metros abajo nuestro. Le hice señas a Naranja para que condujera el trineo a una colina nevada que parecia ofrecer una suerte de obstaculo al sendero en el que se deslizaban. Me acorde de los explosivos plasticos que llevaba en el cinturon, Naranja comprendio al instante mi intencion. Cuando crei que era el momento mas oportuno arroje los explosivos y produje una avalancha en cascada. Los perros se paralizaron al instante, creo que conocian lo que significaba una avalancha, fue como un trueno que se repetia indefinidamente. Los sultanes habian quedado sepultados bajo el manto de nieve. Todos menos uno que comenzo a huir barranca abajo. Salte del trineo y corri tras el. Lo alcance cuando cruzaba un arroyo a medio congelar, me abalance, nos enfrentamos, nos trompeamos,por un momento me tuvo acorralado y a punto de aplastarme la cabeza con una piedra. Recorde mis clases de defensa personal y aplique la toma que nunca falla: tremenda patada en las pelotas. A decir verdad siempre la dejo como ultimo recurso, el dolor es isoportable. Luego un par de piñas y ya era mio. Me faltaba el aire, intentaba recuperarme cuando llego Naranja. -- Bien, macho --me dijo-- da gusto laburar cotigo--. Comenzo a buscar entre sus bolsillos. "Ojala tuviera el chip, no me dan ganas de desenterrar a los otros". Finalmente sus ojos se iluminaron encontro el chip creo que en el primer lugar donde metio la mano.Nos abrazamos. Tome el celular y me comunique con la patrulla de carabineros mas cercana. En pocos minutos llegaron por tierra y por aire, finalmente el helicoptero del FBI llego y nos recogio. Nos llevo directo a Santiago de chile. La noticia nunca salio en los diarios por supuesto. El chip tenia toda la informacion sobre el proximo atentado al Presidente y yo y mi amigo Naranja eramos oficiales de la FBI, si bien tuvimos que presumir ser porteños ya que esta organizacion de delicuentes tenia su base operativa en Buenos Aires. Fueron cinco años de arduo trabajo y lo logramos 60 dias antes que el asesinato tuviera lugar: el primer dia del nuevo milenio. 22
De regreso a Buenos Aires me despedí de Naranja. Lo mandaban a Italia. Regresé al departamento que habíamos rentado cuando sonó el teléfono, era Jack, un viejo amigo de la Interpol: — Prepárate Blake, tienes visita en dos horas. — ¿quién? — El presidente. — ¿vino personalmente a agradecerme el favor? — No, Blake. El chip era falso. Mataron a Lorena y no se trataba de un asesinato presidencial. — Entonces qué diablos... — Guerra química viejo amigo. Alguien de Lima nos ha jugado como piezas de ajedrez. Tienes que ir por él Blake, quitarle el chip y mandarlo al infierno. Dentro de poco llega la comitiva presidencial con dos millones de dólares y tu rutina de vuelo. Prepárate, y recuerda todos los trucos que aprendimos en el drive-in viendo a James Bond, McGiver y Perry Mason. Esta aventura está de la chingada. El puto de Lima no etá sólo, Blake, es una pinche organización de su pu... — Hasta luego tocan la puerta. — ¿cuál es la contraseña? Preguntó Blake. — ... — Adelante, ¿cuál es la misión? 23
-Antes que nada permítame presentarme señor Blake. Mi nombre es Harry. En realidad mi nombre no es Harry, mi nombre es Charly, pero utilizo el de Harry porque Charly es secreto y nadie se debe enterar, por eso digo siempre que mi nombre es Harry, y no Charly (como debería decir). Eso me ha traído grandes problemas, sobre todo con mi esposa, que insiste en saber como me llamo realmente. Justamente la otra mañana... - ¿CUAL ES LA MISION? - Tiene que matar al Presidente. -¿Al Presidente? -Sí, en realidad no sabemos cual es su nombre real. Así como yo me llamo Charly, pero me dicen Harry, porque Charly es secreto el podría llamarse de otra forma y engañarnos a todos... Cuatro horas y media después Harry se había retirado y había dejado un maletín con dinero, pasaporte y varios tickets restaurant que podría canjear al llegar a Estados Unidos. 24
NOTA de Marvin: Amigos, según las leyes de EE.UU. el intentar matar al presidente, aunque sea mentira, broma o falsedad, es penado por sus leyes. Y sabiendo como son de chismosos los norteamericanos, me pregunto que tan serio podría ser el seguir esta línea en la historia. No miento. Saludos. pd: Ernesto, disculpá la intromisión, pero no encontré otra manera de ponerlo. Así es más directo. 25
Muy bien, la noticia no me sorprende. De lo contrario acabaría mi misión sin más. El muy maldito gobierno nos ha descubierto. Bendito plan se había calibrado en las entrañas de la KGB para poder llevar a cabo la matanza. Escribir un cuento por Internet, y usarlo para transmitir las órdenes del Kremlin a los agentes apostados a cada recondito sitio del planeta dispuesto a disparar la primer ráfaga. (¿o sería tan sólo un tiro, un certero tiro?). Muy bien señores, este cuento se da por finalizado. P.D: Camaradas americanos, mis más sinceras felicitaciones.26
Medité nervioso por algunos segundos, como gato en pleno aseo, tratando de escrutar mis popios sentimientos, cómo elminar al Presidente, y salir vivo de una pieza. Además, todavía me asaltaba la duda de si el encargo era real, si era cierto o no que el Presidente era un impostor, que ursurpó el cargo para sabotear desde dentro la próxima reunión de Presidentes en la ONU. Mis posibilidades eran pocas y menos aun mi tiempo para dudar. La decisión tenía que ser pronta, quedaban apenas 72 horas. Por otro lado, no lograba enlazar la informaicón de Harry con el sujeto de Lima. Lo primero era sacar un pasaje a Lima. Una vez en el taxi hacia el aeropuerto, el rompecabezas comenzó a armarse. En una nota olvidada del Clarín, el editor involuntariamente colaboró con mi empresa "Presidente llega a Lima en visita Oficial" 27
Apenas arribé al aeropuerto internacional de Lima una comitiva del gobierno me aguardaba en la sala VIP. No me extrañó, ya que mi pasaporte era estadounidense y tenía inmunidad diplomática. Me condujeron hacia el hotel donde se hospedaría el presidente, ya que estaba todo preparado para que creyeran que yo iba como custodia presidencial. Aproveché para estudiar los pasillos del hotel, que me facilitarían el escondite. Escruté todos los rincones del séptimo piso, que es donde se alojaría el presidente, que, según me enteré después, viajaría con su esposa. Esto último me sobresaltó un poco, no estaba en los planes, y se me complicaría la situación. Cuando hube acabado con mi recorrida y con los cuidadosos planes estratégicos me dediqué a descansar. Bajé al bar del hotel para tomar unos tragos. Una hermosa mujer cantaba un blues acompañada por un pianista. En pleno extasis auditivo me encontraba cuando un hombre con anteojos oscuros y cara colorada se me acercó y me dijo: 28
- Es usted Blake. - No le entiendo bien, podría repetir.- respondi con una desconfiada intuicion que me abordo sin aviso, como el hombre que tenia en frente - O.k. Entiendo, a mi tampoco me gustan los nombres, prefiero los pronombres o los sobrenombres o los apodos. Por lo menos con las mujeres funciona. Para mi, todas son cariñito y se acabo. Bueno basta de charla. Cuando y donde. - Cuando y donde que? - le garraspee, ya en un tono nervioso. - Mire, "gringito", no me interesa seguir este juego, mi trabajo es darte lo que necesites, pero requiero saber cuando lo necesitas y donde te lo entrego.- Luego de esas ultimas palabras, el rostro de Harry, la muerte de Lorena, la actitud de Tarantino, el periodico, el areopuerto, todo comenzaba a cobrar sentido, todo se unía delicadamente como el hilar de una abuela. Por fin veia los trazos, por fin el dibujo era claro. 29
Bien -- penso Blake -- si el chip era falso, el verdadero debe estar en pero ... donde mierda? No tengo mucho tiempo, el Presidente fue claro conmigo, o lo encuentro o se desata la guerra quimica, ni siquiera bajo tierra estaria segura la humanidad, los quimicos llegaran hasta las entrañas del planeta atraves de las napas de agua subterranea, el agujero de ozono sera un agujerito comparado con semejante catastrofe. La piel se nos caera a lonjas, los vegetales perderan su capacidad de fotosintetizar y finalmente nos quedaremos sin oxigeno. Nuestro planeta azul, envidia del universo sera una bola de roca errante girando alrededor de un sol sin sentido. Douglas! mi amigo el paleontologo! el puede tener la respuesta que estoy buscando, todavia recuerdo sus palabras cuando me dijo a orillas del Nilo "si alguna vez no encuentras la salida logica ven a verme, yo descubri la puerta que puede salvar a la humanidad, de hecho es un secreto que no puedo explicarte, pero es suficiente con que sepas que tengo la solucion" Fue asi como me puse las ropas de Indiana Johnes tome el vuelo de Egyptair y fui rumbo a las famosas piramides donde trabaja mi amigo Douglas. Saboreando un whisky a bordo de Egyptair me dedique a leer los diarios que ultimamente nisiquiera habia ojeado a causa de tanto trabajo. Que casualidad Douglas estaba en las noticias, acababa de descubrir un cementerio de momias unos cuantos kilometros al sur de las famosas tres piramides. Luego dormite estaba tan cansado! aunque confieso que me costo, los senos y el culo de la azafata me sobresaltaban cada vez que pasaba por mi pasillo. Creo que hasta tuve un sueño erotico con ella. Me hubiera gustado encerrarla en el baño y amarla hasta que el avion carreteara en la tierra de los faraones. El mensaje de bienvenida me desperto "Wellcome to El Cairo and Thank you for travelling with us. The temperature is...bla, bla,bla" Douglas habia enviado uno de sus estudiantes a buscarme al aeropuerto, subimos al lomo de unos camellos que nos llevaron a su nueva morada: un campamento instalado en medio del desierto: era el area de la que hablaban los diarios, eso efectivamente era un cementerio de momias. -- Blake -- grito Douglas mientras se acercaba corriendo a mi camello -- Dichosos los ojos que te ven, cuantos años viejo amigo! Nunca pude olvidar los grandes momentos que pasamos juntos -- me ayudo a bajar y nos dimos un abrazo de bienvenida. Estaba oscureciendo y charlamos hasta altas horas de la madrugada. El campamento estaba en silencio y a oscuras, solo la luz de un farol iluminaba una carpa, la nuestra. -- Blake, sabia que me traias complicaciones, como puedes acordarte de una frase que dije en mi juventud, hace no se cuantos años, de que puerta me hablas? -- Eso es lo que yo quiero saber, Douglas -- le dije tomandolo de la solapa en gesto amenazante -- No hice este viaje simplemente para charlar contigo en una carpa en mitad del desierto. Te estoy diciendo que el planeta esta al borde del colapso, y ni siquiera tus momias quedaran de pie luego que eso suceda. Se me quedo mirando, meneo la cabeza, me dio una palmada en el hombro y acoto -- Esta bien te llevare a la puerta de la que te hable diez años atras durante estos años me dedique a traducir los jeroglificos que estan alli esculpidos. En realidad yo nunca la abri, porque solo debe ser abierta en caso de necesidad. Creo que el tema que me presentas es mas que una simple necesidad, quizas este sea el momento de abrirla verdaderamente. 30
A la mañana siguiente el Sol ardía, evaporándome hasta los ojos. Prendo la radio y anuncian que un satélite militar ha sido destruido. Suena el celular (odio cambiar de celular cuando viajo al viejo continente), es Boogie, viejo compañero de armas pero no muy amistoso: — Che, ¿escuchaste el satélite? — Recién oí la noticia Boogie, ¿qué sabes? — !Hombre¡ Que me debés un trago y una puta, he sido YO, quien ha salvado el mundo, descubrimos el chip en los himalayas y el Santo desactivó el satélite. Vos ya sabés cómo trabaja esto ¿eh? Trabajo en equipo Blake, trabajo en equipo. — Ya veo. Entonces qué diablo hago en El Cairo. — ¿El Cairo? Pibe, que te han visto la cara, alguien te tiene dando vueltas. Regresate nomás, yo tengo unas pistas. — El chip, la guerra química, el presidente, el asesinato-- — Alguien te la juega, Blake, alguien te la juega como ajedrecito de peltre. Te espero en el Bar de Copas. El martes a las diez. Olvidate de todo, Che, olvidate. Aquí nos vemos. Tu pesadilla pronto terminará. Te lo aseguro 31
Otra palmada en el hombro me hizo poner los pies sobre la tierra(Si es que se puede decir 'sobre la tierra'). -¿Que pasa, hombre? Si sigues asi nos vamos a estrellar. Era la voz del Sr. Naranja. Efectivamente, mientras piloteaba el aviòn me fui en uno de esos 'volones' de superheroe y salvador del planeta. -Lo siento, sucede que esta misiòn me tiene muy nervioso y estaba pensando que todo era un gran complot relacionado con una guerra nuclear, y obviamente el heroe era yo. -No me digas que sos uno de esos pendejos metiodos en toda esas estupideses norteamericanas de salvar el planeta y ser el heroe del mundo, al estilo James Bond, Misiòn imposible, Indiana Jones, etc. Sòlo la gente sin una vida propia se deja llevar por esa mierda yankee. Yo pensaba que eras un poquito màs inteligente.-me dijo con un tono burlesco. -Oiga comprade, he estado mirando esas basuras yankees ultimamente y al parecer me quede pegado.-Le conteste un tanto avergonzado. Tenìa razòn, en una actividad como la nuestra, uno no se puede creer el cuento de salvador del mundo, si te vas en esos 'volones' te matan de una. Faltaba poco para llegar a nuestro destino. Efectivamente el chip que debìamos recuperar no tenìa nada que ver con quimicos ni con la destrucciòn del planeta, sino con la destrucciòn de muchos hombres poderosos. En èl se contiene la informaciòn sobre los carteles de la droga en el mundo y sus millonarias cuentas suizas. finalmente llegamos a nuestro destino, encontrandonos con la sorpresa de que Santiago(el del chip)no se encontraba en este maldito pueblo, sino que se habìa trasladado a la ciudad principal de èsta regiòn, Puerto Montt. 32
Me alejé del campamento sin avisarle a Douglas y tomé el primer avión a Buenos Aires, con escalas desde luego pero ya iba. Llegué el martes por la mañana y dormí hasta las siet. Me dí un shower, perfume y el Armani gris oscuro. Me olvidé de las broncas y saqué el Benz, quería manejar un poco; tanto avión tanto tacho: son un mareo. Llego al bar y allí está Boogie con dos bellezas. Camino hacia él, callado y le toco el hombro. — Estoy aquí Boogie. — ¿nos vamos? — Sí. Gracias por hacerlo gratis Boogie. Tu eres un amigo. — ¡Hey! Estoy seguro que lo harías por mí. Subimos al Mercedes y enfilamos hacia el gran Buenos Aires, con la noche untada sobre el rostro, en la frente. Estaba cansado, me dormí entre las veredas mientras Boogie carga la magnum para asesinarme. Blam. Lees esto, ya no o escribo sino quien narra. Estoy muerto. 33
FIN DEL CUENTO
colaboradores:
1. marvin durán (marvin_duran@hotmail.com) desde IP el 22/10/99.
2. marvin duran (marvin_duran@hotmail.com) desde IP el 22/10/99.
3. Anibal boscoboinik (jaboscoboinik@yahoo.com) desde IP 200.32.90.135.impsat.net el 22/10/99.
4. Daniel Verde (dverde@ciudad.com.ar) desde IP cable007065.ciudad.com.ar el 22/10/99.
5. Mariana Islas Figueroa (antiacido@hotmail.com) desde IP el 23/10/99.
6. marvin durán (marvin_duran@hotmail.com) desde IP el 25/10/99.
7. MacarenaMoreno (Lilith_m@hotmail.com) desde IP el 26/10/99.
8. Claudia Piarrou (cpiarrou@yahoo.com) desde IP el 26/10/99.
9. Walter Gerardo Greulach (gerardwalt@aol.com) desde IP spider-wa031.proxy.aol.com el 26/10/99.
10. Walter Gerardo Greulach (gerardwalt@aol.com) desde IP spider-wa031.proxy.aol.com el 26/10/99.
11. Walter Gerardo Greulach (gerardwalt@aol.com) desde IP spider-tf072.proxy.aol.com el 26/10/99.
12. Javier Bacchetta (jbacchetta@yahoo.com) desde IP proxy4.impsat.net.ar el 27/10/99.
13. Marvin Duran (marvin_duran@hotmail.com) desde IP el 27/10/99.
14. MacarenaMoreno (Lilibeth_m@teleline.es) desde IP el 27/10/99.
15. Macarena Moreno (lilibeth@hotmail.com) desde IP el 27/10/99.
16. jose luis maestrojuan (maestro@sinectis.com.ar) desde IP arwen.sinectis.com.ar el 27/10/99.
17. Walter Gerardo Greulach (gerardwalt@aol.com) desde IP spider-tl023.proxy.aol.com el 28/10/99.
18. jose luis maestrojuan (maestro@sinectis.com.ar) desde IP thor.sinectis.com.ar el 28/10/99.
19. marvin duran (marvin_duran@hotmail.com) desde IP el 28/10/99.
20. Walyer Gerardo Greulach (gerardwalt@aol.com) desde IP spider-tm064.proxy.aol.com el 29/10/99.
21. jose luis maestrojuan (maestro@sinectis.com.ar) desde IP turgon.sinectis.com.ar el 30/10/99.
22. jose luis maestrojuan (maestro@sinectis.com.ar) desde IP thor.sinectis.com.ar el 01/11/99.
23. marvin durán (marvin_duran@hotmail.com) desde IP el 01/11/99.
24. Javier Bacchetta (jbacchetta@yahoo.com) desde IP proxy4.impsat.net.ar el 02/11/99.
25. marvin duran (marvin_duran@tecgts.com.mx) desde IP el 02/11/99.
26. Juan Pablo (Zxlog@yahoo.com) desde IP thor.sinectis.com.ar el 03/11/99.
27. Leonardo Caparrós (leonardo@estuem.com.pe) desde IP harvest.ucar.edu el 03/11/99.
28. Javier Bacchetta (jbacchetta@yahoo.com) desde IP proxy4.impsat.net.ar el 04/11/99.
29. Leonardo Caparrós (leonardo@estuem.com.pe) desde IP proxy.deltron.net el 04/11/99.
30. jose luis maestrojuan (maestro@sinectis.com.ar) desde IP genker.sinectis.com.ar el 04/11/99.
31. marvin durán (marvin_duran@hotmail.com) desde IP el 05/11/99.
32. Loreto Castro (gargoleone@hotmail.com) desde IP el 05/11/99.
33. marvin duran (marvin_duran@hotmail.com) desde IP el 05/11/99.
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